Cuxhaven

Lunes, 31 de Julio de 1961 Por fin estamos aquí, en Cuxhaven, de vacaciones. Hemos llegado bastante tarde, ya de noche, lo cual ha dado una tremenda alegría a Heidi. Al parecer cuando comienza la bajada desde las montañas que rodean la ciudad hacia el pueblo se ve el mar. Es una vista preciosa según me cuenta, pero se alegra de que no haya podido verla al ser de noche. Está empeñada en que mi primer encuentro con el mar sea muy especial. Será mañana por la mañana. Me ha hecho prometer que no me asomaré a las ventanas que dan al este, como si yo supiera cual es el este en esa casa, porque desde ahí se ve el mar. No quiero fallarle así que me mantendré alejado de las ventanas. Me piensa poner una venda en los ojos, llevarme en coche a la playa y quitarme la venda justo cuando estemos frente al mar. La ilusión que desprende su mirada con este juego de enseñarme el mar se contagia. Le da igual que haya visto mil fotos y películas de miles de mares, dice que nada va a ser comparable a sentirlo. Aquí me tiene encerrado y con ganas de que sea mañana para descubrir mi regalo como los niños en la noche de Navidad. El fin de semana ha pasado rápido y tranquilo. Apenas hemos parado. El sábado con Olga fue muy especial. No estaba en casa cuando llegué y decidí esperar cerca tomando un café. No tardó mucho en […]

El gato y el ratón

Martes, 25 de Julio de 1961 No tengo muy claro porqué he vuelto a quedar con mis compañeros en la misma mesa en el parque sabiendo como sé que conocen perfectamente nuestra particular costumbre. Supongo que precisamente por eso, por costumbre, convoqué la reunión en el mismo sitio para hoy. Para que jugar al gato y al ratón cuando estos ratones siempre van a tener las de perder. Somos cuatro aprendices de ajedrecistas jugando con un campeón del mundo. Ellos saben seguro que movimientos vamos a dar antes de que a nosotros se nos haya ocurrido ni pensarlo. Son ya muchos años de práctica los que tienen ellos y nosotros no somos más que jefes de la VolksPolizei. Policías al fin y al cabo, cuya misión no es otra que velar por mantener el orden. Nunca hemos jugado a esto. De nuevo, al igual que ayer con Olga, conté mi conversación con Erich. Que no habrá alegaciones sobre el trazado ni periodos de gracia, que si se podrá cambiar de un Berlín a otro, que habrá una serie de puntos de control y que el tema de las ordenes a los soldados se iría viendo sobre la marcha pero no se preveía demasiado lío. Les conté también la pregunta que había añadido sobre el caso de Lucía y les pareció bien que lo hubiera hecho y mejor aún su respuesta. No, no he contado nada a mis compañeros sobre las familias. Esa pregunta y esa particular respuesta queda entre Erich, Olga y […]

Controlados

Lunes,  24 de Julio de 1961 Esta tarde mientras acariciaba a Olga en el sofá en el que hemos acabado después de follar, no he podido evitar mirar por la ventana y pensar si desde alguno de los edificios de enfrente habría alguien espiándonos. Alguno de mis compañeros policías, o de la policía secreta, miembros de algún ministerio,… alguien que vigilara mis pasos. Ya no es paranoia, sé que me están vigilando. Erich lo dejó claro el otro día, sin decirlo. En estos tiempos, en estos días sobre todo, hay demasiada gente que dice sin decir. He de estar atento y buscar siempre entre lineas todo lo que se está contando. Así son las cosas en estos tiempos. Luego he pensado que no, que para que van a estar mirando como Olga y yo nos corremos de pie apoyados en la pared junto al sofá, ella intentando gritar y yo acallando sus gritos con mi mano en su boca, dejando que me muerda con fuerza. Me acabo de mirar mientras escribo y se ven claramente todos y cada uno de sus dientes en mi mano. Menos mal que no he dejado que Heidi me lo vea. Lo he traído ya cubierto con una venda y le he dicho que me he hecho un corte en la oficina. Veo ahora esa boca en mi mano y me vuelvo a excitar, pero eso son cosas mías. A la gente que me vigila no le importa el sexo con Olga ni con quien lo tenga, […]

Epilepsia

Viernes,  21 de Julio de 1961 Al final he decidido dejar la reunión con los compañeros para el martes. Hoy tenía demasiada tarea en la oficina por la mañana, entre otras cosas haciendo el recuento de barricadas disponibles, calculando lo que medirá mi parte del muro, los puntos sensibles a vigilar, los hombres necesarios… Son tareas que obviamente no puedo encargar a nadie y me las tengo que comer yo. Confieso que me he aburguesado un poco y estoy acostumbrado a dejar estas cosas rutinarias a mi personal. Eso de calcular distancias en el mapa, acudir a los archivos a comprobar stock de barricadas y demás me está viniendo algo largo. Además quería citarme con el médico de Heidi esta tarde para hablar de su epilepsia y especialmente de su medicación. El ataque del lunes ha sido la excusa perfecta para tener una consulta privada con él además de un recordatorio sobre ese tema en el que no había caído. A veces pienso que soy más simple que una ameba, como la cigarra de la fábula. No pienso demasiado, no analizo mucho más allá del momento actual y demasiadas veces no veo lo que está por venir. Así luego me pasa lo que me pasa aunque también puede que sea en parte la razón por la que suelo considerarme una persona razonablemente feliz. Si estoy bien lo estoy y no analizo los males por venir. Y digo los males porque tengo una tendencia innata a pensar siempre lo peor. Seguramente por eso está […]

Pícnic

Jueves,  20 de Julio de 1961 No sé ni por donde empezar a resumir el día de hoy. Son casi las 12 de la noche, la reunión con Erich terminó a eso de las 3 de la tarde y aún me siento nervioso pese a las horas transcurridas y las varios bourbon que me he tomado. Estaba claro que no iba a ser fácil pero no imaginaba que las respuestas me fuesen a dejar tan intranquilo. Creo que voy a intentar repasar mentalmente lo ocurrido y es posible que escribiéndolo aquí consiga dejar los nervios. Ha sido a eso de la 1 cuando ha llegado el chófer enviado por Erich. Vestido de paisano pero claramente militar. Me ha dicho que Erich quería almorzar conmigo y que cancelase cualquier compromiso hasta la tarde. Ese hombre no hacía propuestas ni sugerencias. Afirmaba y daba ordenes que salían de su boca pero venían directamente de Erich. Le pedí cinco minutos para cerrar unos asuntos y se sentó en silencio en mi despacho a esperarme. No le invité a salir. No debía salir, era parte de su cometido. Una vez hecha la invitación no debía haber llamadas indiscretas por mi parte. Avisé a Helga que posiblemente no volvería esa tarde. Terminé un escrito que tenía en la máquina y me arreglé para salir a comer. Recuerdo que abrí la cartera y miré si la lista seguía ahí. No quería olvidarme de nada en la conversación. Avisé al chófer y nos pusimos en marcha. Los pelos se […]

La culpa

Miércoles,  19 de Julio de 1961 Dejé pendiente el domingo repasar mi charla del sábado con Heidi. No me gusta darle muchas vueltas a las cosas pero a veces es necesario y sé que escribiéndolo aquí me sentiré algo más descargado. Pese a los líos con El Comité no me quito de la cabeza esa conversación. No me quito de la cabeza lo culpable que me siento ahora mismo por no haberme dado cuenta del sufrimiento de Heidi. No se me quita de la cabeza pensar que posiblemente durante estos 6 meses desde el aborto, puede que antes incluso, Olga habrá sido su paño de lágrimas, confidente y asesora. Pienso que si el muro se convierte en algo real y hay dificultades para que las dos hermanas se vean con asiduidad vamos a tener que destinar una buena parte de nuestros sueldos al teléfono. No sé como no me había dado cuenta antes. Vale que lleve un par de meses enfrascado con lo de El Comité pero… ¿Y antes? ¿Cómo se me ha escapado esa sensación de culpa que inunda a Heidi? ¿Cómo ha podido ocultármelo? No sé si algo ha fallado en nuestra relación o es que esa culpa que ha estado sintiendo la ha hecho diferente. El sábado, cuando la maravillosa puesta de sol había dejado paso a las estrellas y la primera botella de vino había caído completa, le pregunté como estaba, si estaba superando el último aborto. Igual deberíamos haber seguido disfrutando la noche pero sentía que en medio de […]

El portavoz

Lunes,  17 de Julio de 1961 Por alguna extraña razón, sin comerlo ni beberlo, he acabado siendo el portavoz de este pequeño grupo que hemos formado algunos miembros de El Comité. No me molesta, pero tampoco me agrada. De alguna forma lo veía venir aunque tenía la esperanza de que Uwe cogiera ese puesto. Sé que su relación con Erich es tanto o más cordial que la mía pero ni por esas me he librado de este encargo al que no sé bien como hacer frente pero que tengo que asumir ya. La reunión de esta tarde ha sido intensa y concisa. El “notario” Markus ha sacado el cuaderno donde anotó la lista que hizo el jueves pasado y sólo uno de los puntos ha podido tachar: ya sabemos que el muro acabará siendo físicamente un muro, aunque pasará por una fase previa en la que no será más que una barricada reforzada y vigilada. El resto de preguntas han quedado en el aire y ha añadido, en otro color para que quedase claro que era un añadido, algunas dudas más como la que a mi se me quedó el viernes acerca de eso de los soldados que se iban a desplegar. Todos hemos aprobado esos cambios y hemos determinado que no podemos seguir así. Tenemos que aclarar esas dudas y saber de verdad qué estamos haciendo. Cual es nuestro poder de decisión, que margen de maniobra tenemos, como va a afectar a nuestros ciudadanos el tema de El Muro (creo que definitivamente será la forma […]

Frankfurt

Domingo,  16 de Julio de 1961 La vida con Heidi es paz. Cuando estoy con ella no parece haber males ni preocupaciones que no tengan solución con una sonrisa o con una de sus caricias. Estar con Heidi es lo más cercano que puedo imaginar a estar en el cielo. Ayer le propuse perdernos este fin de semana y Heidi ni lo dudó. Saco una pequeña maleta del armario y en aproximadamente 2 segundos estuvo llena de todo lo necesario para desaparecer dos días. Ni tan siquiera preguntó donde íbamos. Tampoco hubiera sabido que responder. Sólo sabía que me apetecía perderme con ella. No sé como organizó la maleta, una para los dos, pero en menos de media hora estábamos en el coche. Nos pusimos en marcha sin rumbo y en espera de alguna señal que me dijera donde encaminar mis pasos. De repente vi un cartel con indicaciones para Frankfurt y decidí que ese sería nuestro destino. La casa de sus padres a las afueras de la ciudad donde Heidi se había criado. Bueno, lo de criarse es un decir para alguien que bien joven comenzó a viajar para formarse. El plan surgió perfecto y natural y allí nos encaminamos. El tiempo sin duda acompañaba a un fin de semana de paseos sin prisa. Si mi memoria no me traicionaba los padres estaban en Cuxhaven pasando unos días en la casa de veraneo antes de que la ocupáramos nosotros a primeros de agosto. Por suerte no me traicionó y contamos […]

Los puntos formando la linea

Viernes,  14 de Julio de 1961 He salido de la reunión de hoy con las mismas o más dudas de las que llevaba al entrar. También es cierto que no ha sido larga, puede que haya sido de las más cortas que hemos tenido, y que por primera vez en estos encuentros han empezado a tener voz otros miembros de el comité. Los puntos sueltos que hemos ido trazando entre nosotros ya van formando una linea que, puestos en común todos los mapas que llevamos cada uno, forman una frontera más que clara sobre el mapa de Berlín delimitando ambas zonas. El muro empieza a tomar forma y parece que tristemente sí que será un muro físico. Hoy hemos dedicado poco tiempo a los detalles de los mapas. Erich ha dicho que se los llevaba y los estudiará antes de la próxima reunión pero quería ver otros aspectos que aún no habíamos tocado a nivel logístico. Hoy el resto de miembros han tenido voz porque por fin se empieza a hablar de como será el muro. Deduzco que se van a hacer al menos dos fases. En la primera, que pretende hacerse con rapidez, vamos a desplegar las barricadas habituales pero extendidas. Dividiremos con alambre, sacos de tierra, barricadas de madera y todo lo que sirva de para crear una barrera su Berlín del nuestro. Se ha empezado a hablar de temas terriblemente fríos sobre la logística del muro. Erich nos ha dicho a todos que debemos empezar a medir los metros de alambrada que […]

En el Parque

Jueves,  13 de Julio de 1961 Tras más de dos horas de conversación sincera y distendida de los miembros de El Comité sólo llego a una conclusión: nos falta muchísima información. Sólo sabemos que tenemos que trazar unas lineas en un mapa y dividir una ciudad. Como si de un juego de mesa se tratase, como si fueran soldados de plomo en un tablero. Sin vida, sin sentimientos, sin preocupaciones, sin familias, sin hijos, sin pasado ni futuro. Supongo que esa es la capacidad de los grandes hombres de estado: aislarse de todo eso y pensar sólo como si fueran números y figuras. Nosotros de momento parece claro que no somos hombres de estado. Nos hemos centrado en la historia de Marco y en la de Bernard. Represetan de alguna manera un par de extremos. Bernard busca futuro para su familia. Quiere quedar en el lado correcto y está dispuesto a ofrecerme todo lo que tiene para que cambie mi planteamiento del muro, para que mi linea se desplace unos metros de manera que le favorezca. Quiere influir. Ese hombre asume el cambio de una forma que nosotros aún nos negamos a asumir. Ninguno de los cuatro se había planteado seriamente que esto fuese a suceder así, que las cosas fueran a cambiar tanto. Todos habíamos pensando que las barricadas estarían allí pero que se seguirían saltando sin más problemas que algún roto en algún pantalón o arañazo en alguna pierna. Bernard da por hecho que no iba a ser tan sencillo. Marco parte de […]